“El video ha emergido con fuerza en América Latina. Su vigoroso impulso, teniendo mucho que ver con la impactante revolución tecnológica, no es, sin embargo, producto de ella. Responde más bien a la necesidad de nuestros pueblos de expresarse, de conocerse, de labrar su propia imagen, de descubrir y fortalecer su identidad.”
Fragmento de “América Latina está construyendo su propia imagen” escrito por Paloma Valdeavellano y publicado en El video en la educación popular (IPAL, 1989).
Paloma Valdeavellano es educadora popular, activista por los derechos humanos y una importante videasta activa durante las décadas de 1980 y 1990. Además ha colaborado con proyectos de otras cineastas, como el largometraje Antuca (1992) de María Barea. A inicios de la década de los 70, Valdeavellano trabaja en el Ministerio de Educación en la implementación de programas progresistas para la educación no formal en los pueblos jóvenes. Gracias a esta labor se vincula al Centro de Comunicación Popular de la naciente Villa El Salvador, en Lima. En la década de los 80, empieza a usar el video para la educación en el Centro de Información y Desarrollo Internacional de Autogestión (CIDIAG) y se involucra en el movimiento peruano del video participando en el IPAL (Instituto para América Latina). A fines de la década de 1980, Valdeavellano organiza y participa en encuentros internacionales de videastas (Argentina, Uruguay, Chile, Costa Rica, Cuba) fundamentales para la consolidación del video como una herramienta educativa y de comunicación popular en América Latina (Seguí, 2024). En 1989, compila el libro El video en la educación popular, que incluye su ensayo «América Latina está construyendo su propia imagen», una síntesis clave del movimiento.
Los registros brutos en video de Valdeavellano nos muestran imágenes frescas e íntimas de gran valor, pues permiten que nos acerquemos a las formas de organización y lucha de las trabajadoras domésticas de IPROFOTH, el Comité del Vaso de Leche “Consuelo García Santa Cruz” del barrio de Comas, o a eventos como la repartición de terrenos de la fase tres de Villa El Salvador, entre otros lugares y sucesos. Estos registros, alineados con los principios de organización y educación popular, son fundamentales como fuentes de investigación para disciplinas como la historia, la sociología y la antropología (Seguí, 2024), gracias a la digitalización realizada por Lorena Best están disponibles en el Archivo Reversible para que ser usados y difundidos.

